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Los glúteos
Hay varias cosas que cambian la forma redonda de los glúteos: la celulitis, las adiposidades, la vida sedentaria, los cambios bruscos de peso, la genética y el envejecimiento; todos ellos afectan a los tejidos de los glúteos, haciendo que se aplanen y se caigan. La piel, los músculos y la grasa pierden poco a poco la forma redonda y aspecto firme del trasero ideal.
Cuidados continuos
Para empezar, es imprescindible que frotes a diario tus glúteos con un guante de crin en movimientos ascendentes para estimular la circulación, oxigenar los tejidos y suavizar la piel. Es conveniente que te realices dos veces por semana esta exfoliación que acabe con las células muertas, así tu piel estará en condiciones óptimas para recibir los beneficios de las cremas hidratantes y anticelulíticas. A continuación aplícate una crema que tonifique tus glúteos y caderas y combata la celulitis. Sube y baja escaleras de puntas y camina por una pendiente hacia arriba. Hazlo a cualquier hora del día. Contrae los músculos de los glúteos, cuenta hasta 10 y relaja. Repite 10 veces seguidas, varias veces al día. Ponte de rodillas con las manos apoyadas en el suelo, la espalda recta y la cabeza levantada. Intenta mirar al techo, eleva una pierna, flexionada en forma de “L”. Cuenta hasta 10 y luego relaja. Repite 30 veces, alternando la pierna derecha y la izquierda, todos los días por la mañana y por la noche.
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